Hay momentos en los que la vida se vuelve un mapa sin leyenda. Caminas, respiras, haces lo que toca… pero por dentro todo parece desajustado, como si alguien hubiera movido los muebles mientras dormías.

Y entonces llega esa frase silenciosa que te atraviesa sin pedir permiso:

“No entiendo nada.”

No es drama.
No es catástrofe.
Es ese instante extraño en el que la mente pierde el control y el alma empieza a abrir una puerta que tú todavía no ves.

Déjame acompañarte ahí, justo en ese lugar donde te preguntas hacia dónde vas… mientras, en secreto, todo se acomoda alrededor de ti.

—Clic🐙


🐬 La confusión como señal: no estás perdida, estás en tránsito

Cuando sientes que “nada tiene sentido”, la mente sufre… pero el alma respira.

La confusión llega siempre antes de un cambio profundo, como la marea que se retira antes de volver con más fuerza.
Lo que vives no es un caos: es un reordenamiento.

Pero, claro… la mente quiere certezas.
Quiere saber, quiere entender, quiere encajar todas las piezas YA.

El alma, en cambio, trabaja de otra manera:

  • mueve cosas en silencio

  • suelta lo que ya no vibra

  • afloja los nudos invisibles

  • llama lo nuevo sin hacer ruido

Y tú, mientras tanto, te sientes rara.
Como si nada encajara, como si el mundo te quedara grande o pequeño.

No es que todo esté mal.

Es que estás mudando de piel.


🐚 Cuando la vida se queda quieta por fuera… pero se mueve por dentro

A veces crees que no pasa nada. Que todo está detenido. Que tu vida es un estanque inmóvil.

Pero por dentro —en capas que no ves— se están recolocando piezas:

  • personas que deben irse

  • hábitos que ya pesan

  • deseos que se apagaron

  • sueños que necesitan nacer

Es como cuando el mar parece plano desde arriba, pero por debajo las corrientes están reorganizando todo el océano.

La falta de sentido es como un mareo evolutivo:
tu alma está girando hacia otra dirección y tu mente no ha actualizado el mapa todavía.

No te culpes por sentirte así.

A veces la vida te pone en modo transición, y ese modo siempre se siente extraño.


🐟 El silencio interior: no es vacío, es espacio

Puede que sientas un hueco.
Una pausa.
Una especie de suspensión.

No significa falta.

Significa espacio.

El universo nunca te quita algo sin prepararte un lugar para lo próximo.
Pero mientras hace sitio, tú notas el hueco… y lo interpretas como pérdida, duda o desconcierto.

En realidad estás en un estado sagrado:

el intervalo entre lo que fuiste y lo que vas a ser.

Es incómodo, sí.
Pero también es fértil.

Es el mismo espacio que necesita una semilla para romperse y brotar.
Por fuera parece quietud; por dentro es construcción.


🌊 Cuando tu mente quiere soluciones… y la vida quiere que respires

La incomodidad del “no entiendo nada” viene de que estás intentando resolver un proceso que no se resuelve con pensamiento, sino con tiempo.

La mente funciona como un faro: ilumina lo que ya conoces.
El alma funciona como la luna en el agua: guía hacia lo que aún no existe.

Por eso te sientes partida entre dos direcciones.

No estás fallando.
No estás perdida.
No estás yendo hacia atrás.

Estás siendo llevada.

Como cuando el mar te toma suavemente por los tobillos y te mueve un paso sin que lo notes.

Déjate llevar un poco más.


🐙 El orden invisible: lo que aún no ves ya está en camino

Hay hilos que ahora mismo están uniéndose.
Personas que aún no conoces están acercándose.
Oportunidades que hoy parecen lejanas están dando la vuelta hacia ti.
Partes de ti que no sabías que existían están despertando.

Cuando crees que no pasa nada, es cuando más está pasando.

Tu alma está reposicionando tu vida hacia lugares que todavía no entiendes… pero que después te parecerán obvios.

Y un día —sin ruido— algo hará clic.
Una frase.
Una intuición.
Una coincidencia.
Un gesto.

Y todo lo que ahora te confunde se volverá comprensible como si siempre hubiera estado en orden.

Porque estaba en orden.

Solo que tú estabas en mitad del montaje.


🐚 Cuando lo entiendas, agradecerás este caos tan raro

Habrá un momento en que mirarás atrás y dirás:

“Ah… ahora lo veo.”

Verás por qué ciertas cosas se alejaron.
Por qué otras tardaron en llegar.
Por qué te sentías desconectada.
Por qué no encajaba nada.

Y te darás cuenta de que ese período sin sentido era el periodo más sabio de tu vida.

El mar nunca se equivoca cuando reorganiza su fondo.
Tú tampoco.

Aunque ahora solo veas agua turbia, debajo se está creando claridad.

Confía en eso.
Confía en ti.
Y respira aquí, en este lugar que parece suspendido pero que en realidad te está llevando justo donde necesitas.

—Clic🐙

Scroll al inicio
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad