El deseo lento: por qué lo auténtico nunca tiene prisa
Hay deseos que llegan como un rayo: brillan, te aceleran el pecho, te agitan el alma.Y hay otros… los verdaderos… […]
Hay deseos que llegan como un rayo: brillan, te aceleran el pecho, te agitan el alma.Y hay otros… los verdaderos… […]